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Saber si Dios me está llamando a su servicio

Quieres comprender el llamado de Dios para tu vida, quizás te has dicho: “¿Cómo sé que Dios me está llamando?, ¿Qué es lo que Dios quiere de mí?, ¿Cómo saber si Dios tiene un ministerio para mí?” Voy a compartir estas preguntas que me hizo un suscriptor, y en base a las experiencias que Dios me ha permitido vivir, es que hoy te voy a compartir como identificar el llamado de Dios para un ministerio, o para el servicio de su obra. ¿Te interesa? Aquí vamos con este nuevo tema.

llamado de dios al ministerio

Dios tiene un llamado para ti, atiende a su voz.

Muchas veces nosotros nos enfrentamos a diversas preguntas cuando comenzamos a querer buscar más de Dios, y queremos conocer si hay algún interés por parte de Dios para que nosotros seamos usados. Muchas veces puede llegar el desánimo, y cuantas veces hemos escuchado decir en muchos lugares que tenemos que hacer algo por el Señor o de lo contrario “calentarás bancas”, realmente esta frase la he escuchado en muchas iglesias, e incluso me parece graciosa, ya que en realidad ni siquiera deberíamos de mencionarla, porque estamos transmitiéndole a la iglesia esa idea de “no hacer nada para el Señor”, yo considero que cada uno de nosotros tenemos un llamado especial por parte de Dios para nuestra vida y especialmente para el servicio de Dios.

El llamado de Dios al ministerio

Voy a tomar como ejemplo algo que ocurrió en la antigüedad, aunque quiero aclarar de que esto sucedió con este hombre de Dios llamado Moisés, para que ejerciera un trabajo, Dios tenía un propósito con Moisés, y según el relato de la Biblia él no estaba enterado, hasta que Dios habló directamente con él, según podemos leer en Éxodo capítulo 3. Moisés se quejó y fue sorprendido por la gloria de Dios, inclusive era de pocas palabras, y pensó que no podía ejercer el cargo que Dios le había encomendado, que era liberar al pueblo de Israel de su cautividad en Egipto. Pero si tomamos este ejemplo, nos vamos a dar cuenta de que Dios comenzará a moverse para demostrarnos de que hay un llamado especial para cada uno de nosotros, tal como sucedió con Moisés.

Para entender el llamado de Dios al ministerio, debemos de saber que cuando hablamos de “Ministerio” esta palabra se refiere “al servicio”, y es aquí en donde radican muchas veces algunas confusiones, puesto que el ministro es servidor de Dios, y para servir a Dios necesitamos no solamente entender su llamado, necesitamos que Dios se mueva primeramente en nuestras vidas, para después lograr servir con humildad para su gloria y de esa manera convertirnos en un verdadero ministro.

Cuantas veces hemos escuchado en las congregaciones: “Hoy vendrá un gran ministro de Dios a la iglesia”, y curiosamente muchos desconocen que ser ministro no es sinónimo de “Grandeza”, bíblicamente los grandes ministros fueron servidores, si alguien te dice “hoy vendrá un gran ministro de la Palabra, un gran ministro de alabanza”, debes de saber que si ese ministro no es un servidor que muestre signos de humildad, es muy probable que en realidad no sea un ministro como la Biblia lo declara.

De hecho en la Biblia encontramos que Josué fue un gran ministro de Dios legítimo, porque servía a Moisés (Éxodo 24:13), además nos daremos cuenta de que Eliseo servía a Elías, y lo podemos ver en 1 Reyes 19:21, y para ir más allá del entendimiento del ministerio, recordemos que los ángeles de Dios, son ministros de Dios, puesto que le sirven a Él (Salmos 103:21). Entonces de igual manera, a pesar de que Moisés cumplió un propósito, terminó siendo un ministro de Dios, al servirle a Dios para llegar a completar ese llamado de liberar a Israel. Es entonces de esa manera, de que podemos comprender las bases principales del ministerio, aunque si recorremos toda la Biblia, vamos a encontrar una variedad de ejemplos sobre el servicio para Dios.

Un último ejemplo que me gustaría compartir, es lo que ocurrió con Abram, el obtuvo un llamado por parte de Dios para su servicio, y fue entonces que tuvo que atravesar varias circunstancias para poder servir a Dios (Génesis 12), en ese llamado debemos de prestar atención a algunas cosas, por ejemplo:

-Dios le pide que abandone su tierra y su parentela.

-Abandonó la casa de su padre

Entonces, cuando Dios le hace este llamado, él fue obediente en ese sentido. Y al final vemos que dentro de todo esto, desobedeció también a Dios, y esto le trajo consecuencias a su vida, y algunas de ellas en la actualidad aun afectan al pueblo de Israel. Pero en esta ocasión quiero solamente ofrecer estos ejemplos como modelos, para que podamos comprender el llamado de Dios para nuestra vida.

Dios te llama para su servicio

En un artículo que titulé “el secreto de servir a Dios”, te mencioné varias claves importantes del por qué debemos de servir a Dios. Inclusive este tema está hecho cuando ya comprendes cual es el llamado de Dios para tu vida, o cuando quieres comprender los beneficios de servir a Dios.

Debemos de comprender algo, Dios puede llamarte para un trabajo en específico, como bien puede ser para ser un músico, cantante, maestro, maestra de niños en la iglesia, para misionero (a), y tantos llamados que Dios puede hacerte, pero como puedes darte cuenta, el llamado comienza muchas veces desde el “servicio a Dios en la congregación”.

Cuando hablamos de Josué, tal como vimos en la cita bíblica, Josué fue un servidor de Moisés, y si recordamos a Josué, ahora es recordado como un gran “ministro de Dios”, como un gran “hombre de Dios”, y hoy en día muchos quisiéramos tener ese privilegio de ver el poder visual de Dios, cuando los muros de Jericó fueron destruidos (Josué 6), sin embargo, nosotros no tuvimos el privilegio de ver esos muros destruirse, ahora tenemos un privilegio mayor, y es ver caer los muros espirituales que están llevando a las personas hacia su destrucción, pero en Cristo y siendo ministros de Dios, tenemos la capacidad para destruir esos muros que tienen cautiva a la humanidad, para que puedan obtener la libertad mediante Cristo para servir de lleno a la gloria de Dios.

Cuando hablamos de Elíseo, podemos recordar a este gran profeta de Dios, y fue un ministro de Dios legítimo, puesto que comenzó sirviendo a Elías para que Elías cumpliese el llamado de Dios, en este nuevo ejemplo, podemos darnos cuenta de que la mayoría de los grandes hombres de Dios, fueron servidores primeramente, tras servir a otros siervos, ellos más tarde fueron hombres llenos del poder de Dios, hombres que son dignos también de imitar por el amor que han tenido al ministerio y al llamado que Dios les ha encomendado. Estos hombres de Dios hasta la fecha, son hombres que nos invitan e inspiran a seguir sus pasos, y nos invitan a ser ministros del Señor legítimos.

Yo en realidad le tengo mucho amor a los ángeles de Dios, de hecho ellos habitan en medio de nosotros, puesto que son servidores de Dios (Hebreos 1:14), y por lo tanto hay algo que admiro y respeto de ellos, es que ellos tienen acceso directo al rostro de Dios (Mateo 18:10), y es un privilegio que nosotros carecemos al no estar glorificados  en este momento para ver a Dios, sin embargo, ellos tienen un gran respeto hacia nosotros, dándonos una lección de ser servidores para Dios y de humildad (Apocalipsis 19:10), puesto que ellos mismos a pesar de tener ese gran privilegio de adorar directamente en el cielo, nos ven con igualdad, esto es de admirar, gracias a Dios por sus ángeles quienes tienen un gran ministerio en la tierra.

Entonces, Dios principalmente nos ha llamado para su servicio, y conforme tú vayas desarrollando ese servicio a Dios el llamado de Dios comenzará a ser cada día más palpable en tu vida.

El llamado para un ministerio

Luego de haber comprendido el llamado de Dios para su servicio, debemos de recordar que los apóstoles de Cristo, ellos tuvieron un llamado tras la partida del Señor, y fueron por el mundo a predicar el evangelio, y es así como podemos ver los grandes ministerios que ejercieron los apóstoles con milagros y haciendo uso del poder del Espíritu Santo.

Ahora bien, cuando Dios te llama a un ministerio en específico, Él comienza a poner un sentir en tu corazón, y cuando ese sentir comienza a ser cada día más fuerte, es porque su Espíritu Santo te comienza a dictar lo que quiere para tu vida. Si en dado caso estas sintiendo el llamado de Dios para ministrar la alabanza en tu congregación, para algún pastorado, misionero (a), etc.; quiero decirte que en este caso comiences a orar a Dios para que te confirme el ministerio.

Personalmente sugiero que esperes la confirmación por parte de Dios, al menos 3 veces, si, tal como lo oyes, si Dios te escogió para algo, te re confirmará, y es de esa manera que tienes que consolidar el llamado que Dios tiene para tu vida. He conocido mujeres de Dios que han salido a predicar a las naciones, pero ellas comenzaron sirviendo en sus congregaciones, inclusive algunas de ellas se han embarcado en el barco Logos y han tenido que abandonar a sus familias, un barco que va por las naciones llevando la Palabra de Dios.

En mi caso, cuando comencé con el ministerio de la alabanza y adoración, yo sentí un amor y afinidad muy bella con el teclado (keyboard), y me gustaba verlo, sentía una pasión por ese instrumento, fue entonces que mi padre me compró un teclado pequeño y me pago algunas clases privadas de teclado, y fue así como comencé a entender como tocar un teclado.

En ese tiempo el Señor comenzó a moverse en mi corazón, y asistí a varios congresos de alabanza y adoración, cuando eran pocas las iglesias que aceptaban el movimiento AA, sin embargo, Dios por medio de un ministro de alabanza, que ahora es muy conocido en el ámbito cristiano en Latino América (pero me reservaré su nombre), Dios lo usó para darme una palabra profética, en donde recuerdo con claridad que Dios me dijo: “Te voy a llevar a otras naciones con alabanza y adoración”, y hasta este momento fue así, tal como Dios me lo dijo. En ese tiempo, para mí era algo insignificante, pero más tarde comencé a recibir más palabra de Dios, hasta que finalmente comprendí que Dios me había escogido para ministrar la alabanza y la adoración, en un principio ni yo mismo entendía mi amor por el teclado, pero finalmente esa fue la llama que Dios puso en mi corazón para que le entregara ese instrumento para su gloria. Me costó entender al principio, porque yo pensé que mi llamado era otro, pero al final Dios mismo me confirmó su Palabra.

Quiero contarte mi breve testimonio, quizás en un futuro te contaré con detalles, yo estuve al borde de la muerte, por andar con amistades que no edificaban mi vida, y en ese tiempo yo no cumplía con el llamado que Dios me había hecho, hasta que me vi al borde de la muerte, es que Dios me dijo en voz audible: “¡O me sirves o te vas de esta tierra! ¿Qué prefieres?”, y yo le dije con temblor y temor, “prefiero servirte”, y desde ese entonces he atravesado una serie de luchas y de pruebas, pero para la gloria de Dios Él me ha mantenido firme, y con una gran energía y fortaleza para continuar con el llamado de adorarle y glorificarle, además me ha permitido contribuir como un vaso para su servicio en las congregaciones, para restaurar las vidas que han estado atravesando desiertos y no saben cómo salir de un desierto espiritual. Cuando cumples el llamado de Dios, Dios comienza a abrirte el camino, y en donde tú te pares, su gloria estará de tu lado.

Consejos para entender el llamado de Dios

Así que como recordatorio, te sugiero que tomes en cuenta esto.

-Cuando comienzas a sentir que Dios tiene un llamado para tu vida, comienzas a sentir un deseo por ejercer ese cargo, y es muy probable que el Espíritu Santo ya ha comenzado a dictarte al corazón el llamado a un ministerio en específico.

-Mientras se define el llamado, no te olvides que la clave está en «Servir», así como nos dejaron el ejemplo estos grandes siervos de Dios e inclusive los ángeles. Recuerda que «Servir» también simboliza humildad, y es una de las claves para que comiences a levantarte para un llamado poderoso al servicio de Dios.

– El verdadero ministro, no es aquel que predica, canta o toca bonito, o aquel que demuestra tener un “gran talento” o busca la fama, no, el verdadero ministro comienza “sirviendo”.

– Recuerda esperar al menos 3 confirmaciones por parte de Dios, para que estés completamente seguro (a) de cuál es tu llamado al servicio de Dios. Porque se han dado casos en los que muchos creen que Dios les llamó para algún ministerio, y finalmente terminan claudicando, porque fue un llamado impuesto, no un llamado directo por parte de Dios.

– Dios te puede hablar por medio de su Palabra al poner el sentir en tu corazón, por voz audible, por medio de sueños, a través de algún profeta o profetiza dentro de la congregación o fuera de la congregación; en lo que es profecía, necesitas reconocer que la profecía dada sea de acuerdo a lo que estas orando en tu corazón, y saber que la persona que te profetiza desconoce completamente quien eres tú.

Así que en conclusión, yo deseo con todo mi corazón, que se levanten grandes ejércitos de hombres y mujeres que ministren a la gloria de Dios, que amen su Palabra, y que juntos podamos contribuir a llevar a las almas necesitadas o perdidas a manantiales de aguas vivas mediante Cristo. Creo con todo mi corazón, que desde luego que has leído este tema, hay un llamado para ti de parte de Dios esperándote, y el llamado de Dios para tu vida comienza desde hoy.



2 Respuestas

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  • MIGUEL QUINCHI el

    Gracias hermano Emerson DIOS te bendiga que te llene de mucha bendicion y sabiduria.


    • Emerson Diaz el

      Gloria al Señor. Ahora es tiempo Miguel de atender al llamado que Dios tiene ya preparado para tu vida. ¡Animo! 🙂


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