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Confía en Dios y no temas

El día de hoy, en algunas caminatas que suelo hacer por las mañanas, especialmente los fines de semana, me encontré con una escena distinta en el camino, un águila que venía volando desde las alturas hizo algo poco común. Usualmente mientras camino, suelo pedirle a Dios que me hable de alguna manera a mi vida, y así fue, mientras seguía al águila con la mirada, me di cuenta que su objetivo era capturar con sus garras a una ardilla con una cola hermosa.

confia en Dios siempre

La confianza en Dios debe de ser nuestra máxima seguridad.

Cuando el águila se dirigía en vuelo a su objetivo, me di cuenta de algo, la ardilla estaba preocupada en ver lo que ocurría a su alrededor, pero nunca se percató lo que podría pasar desde arriba, nunca se percató que uno de sus enemigos bajaría del cielo y así la capturaría en sus garras.

Cuando me di cuenta de aquella escena, inmediatamente sentí en mi humanidad el ayudar a la ardilla, y entonces vi cuando el águila bajo cerca de mí, con la ardilla en sus garras para finalmente devorarla. Comencé a correr en dirección al águila puesto que bajo en un inmenso campo (ver imagen), muy cerca de donde yo me encontraba, y traté de hacer que soltara a la presa, pues mi intención era que la ardilla volviera a casa. Cuando llegué cerca del águila, esta levantó vuelo y no quiso soltar a la presa.

Una vez más el águila volvió a bajar a tierra, pero esta vez un poco más distante, intenté una vez más correr hacia el águila que se encontraba en el suelo de nuevo, pero cuando estaba a punto de llegar a ella, para quizás asustarla, nuevamente alzó el vuelo y no soltó a su presa de nuevo.

Esta vez fue demasiado tarde, me sentía cansado, pues era la segunda vez que corría en aquel inmenso campo para salvar a la ardilla, esta vez el águila se alejó muchísimo más de mí, y perdí la esperanza de salvar a la ardilla.

Confía en Dios y nada te separará de su amor

Luego retornaba nuevamente al camino que suelo utilizar para caminar, y entonces comencé a pensar, y mientras pensaba, sentí que Dios me habló al corazón, por medio de aquella escena poco usual, muchas veces algo similar puede estar ocurriendo cuando estamos dentro de una iglesia o fuera sirviendo al Rey de reyes.

Podría pasar que muchas veces estamos con nuestros ojos entretenidos viendo lo que ocurre a nuestro alrededor, y mientras nos distraemos con las cosas pasajeras de este mundo, el enemigo muchas veces esta maquinando como destruirnos, muchas veces trata de que nuestra mirada se distraiga en las cosas terrenales, para luego buscar el momento oportuno y arrastrarnos con sus garras fuera de la gloria de Dios.

Así ocurre muchas veces, un cristiano debe de ser vigilante, debe de ver a su alrededor y a su vez tener la sensibilidad en Dios para discernir con entendimiento, cuando el enemigo quiere venir a tratar de destruir la obra de Dios en nosotros y arrebatarnos las bendiciones que Dios nos da.

Cuando un cristiano distrae su mente en las cosas pasajeras que están a su vista (las del mundo), y pierde la sensibilidad Espiritual, puede convertirse en una presa fácil para el enemigo; mientras el cristiano se distrae, el enemigo podría estar planeando como destruirle. Sin embargo, Dios nos ha dado de su gracia y de su sabiduría, para clamarle cuando sientas que el enemigo quiere destruirte, en mi vida intentó muchas veces hacerlo en mi adolescencia, pero cuando clamé a Jehová desde lo profundo de mi corazón, Él siempre estuvo allí para ayudarme y socorrerme.

Confía en Dios y en su promesa

La Biblia menciona que el enemigo “anda como león rugiente viendo a quien devorar”, por tal razón debemos de convertirnos en cristianos que estemos no solamente clamando a Dios desde lo profundo del corazón, debemos de ser cristianos que caminemos bajo la mano poderosa de nuestro Dios soberano, y reconocer que sin Él seremos presa fácil para el enemigo.

Quizás en algún momento de tu vida, el enemigo ha tratado por todos los medios de apartarte del camino, pero me gustaría compartir contigo un pasaje bíblico que dice:

Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo. Juan 16:33

Si tienes la plena confianza en Dios pero sobre todo en su palabra, ten por seguro, que aunque el enemigo quiera venir sobre ti para tratar de tocarte con sus garras, la promesa de Dios te dice: Yo (Jesús) he vencido al mundo. Si Él venció, tenemos entonces la plena confianza de que estamos a salvo en sus manos, siempre y cuando tengas presente de que Él es tú única esperanza, cuando sientas desfallecer, su promesa estará de tu lado.

Confía en Dios y deja que él obre conforme a sus promesas, Y no distraigas tu mirada en las cosas vanas y pasajeras del mundo. Emersondiaz.com



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