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Cómo no enojarte, airarte y no tener mal carácter 7 claves

“Tengo un mal carácter, soy enojada y quisiera que Dios me quitara esto de mi vida”. Estas fueron las palabras que escuché en una ocasión de una joven, cuando platicábamos acerca de que yo tengo una virtud que Dios me regaló, y esta virtud me permitió analizar detenidamente como evitar enojarme por situaciones que muchas veces suelen suceder en nuestro diario vivir. En realidad es importante que tengamos en cuenta, que la ira y el enojo, solamente nos acarrean problemas tanto de salud, como problemas de nerviosismo, y muchas veces pueden arruinarnos los días felices que estaremos viviendo con nuestros seres amados. Pero bien, quiero compartir mi experiencia personal, y voy a ofrecer algunas citas bíblicas si deseas cambiar tu manera de pensar mediante la Palabra de Dios, pero sobre todas las cosas si estas cansada o cansado de ese mal carácter que hacen que las personas se alejen de tú vida, o si estas atravesando problemas por tu mal carácter, hoy es un buen momento para leer este tema.

No enojarme - no airarme

El enojo es una gran pérdida de tiempo.

 

Recuerdo que había un adolescente que no se le podía decir absolutamente nada, porque cada palabra que este adolescente recibía por su desobediencia, era motivo para ofenderse y enojarse inclusive con sus propios padres, el adolescente guardaba muchas veces rencor e ira en su corazón porque no estaba dispuesto a escuchar la corrección, inclusive llegó a resentirse por muchos días cuando recibía regaños, su ira lentamente se fue convirtiendo en tristeza y en dolor, y siempre actuaba a la defensiva cuando sus padres le corregían, y tras enojarse podía pasar un día entero sin probar bocado alguno cuando sus padres le llamaban para comer. Se encerraba tanto en su enojo, que finalmente el mundo desaparecía para él mientras escuchaba música con sus audífonos en su recámara.

Además, llegó al punto de romper cosas por su mal carácter, sin importarle el costo o el valor de lo que estaba en su mano, simplemente su ira era explosiva e incluso le gustaba golpear la pared con su puño para desahogar ese enojo en su corazón… Y ese adolescente era yo, actuando como un chico malo y rebelde que a pesar de conocer los caminos de Dios, tenía en su corazón enraizado la ira y el enojo, lo cual me llevaba a hacer cosas que ahora me dan risa pero a la vez me apena pensar como era mi manera de vivir anteriormente. Llegué al punto de recibir instrucciones para manejar las artes marciales callejeras, y mi pasatiempos favorito muchas veces era golpear los vidrios para que se quebrasen con un sólo puñetazo sin lastimar mi mano, debido a que la fuerza se concentraba en el golpe, demostrando así que yo no comprendía el propósito de Dios en mi vida, dándole cabida a la ira y al enojo, sin importarme absolutamente nada. Pasaron los años y terminé mi etapa de adolescencia, pero mi manera de ser siempre era que si alguien me hacía algo, se las verían conmigo. Todo esto se fue acumulando en mi corazón, la ira y el enojo habían logrado su objetivo, que era separarme de la gloria de Dios y su propósito.

Más tarde, ya siendo yo mayor de edad, recuerdo que continuando con la práctica de golpear cosas, vi un vidrio bastante grande, e hice una vez más una de las mías al golpearlo fuertemente, en ese momento que golpeo el vidrio se rompe en mil pedazos, mi mano comienza a sangrar, y en ese momento escuché la voz audible de Dios y me dice: “Por qué permites que la ira y el enojo gobiernen tu vida, quiero usar tus manos para mi gloria”. Mientras mi mano sangra esas palabras resonaron en mi corazón fuertemente, pues en ese entonces yo era un “músico de Dios”, pero aún no comprendía el propósito de Dios en mi vida. Fueron pasando los días y los meses, y no lograba superar cuando me llamaban la atención por mi mal comportamiento en la iglesia o en casa, sentía mucha ira y enojo contra quienes querían ver mi bien, y a pesar que comenzaba a “querer cambiar mi mal carácter”, siempre regresaba a lo mismo, no podía superarlo en realidad.

Muchas veces mis padres me invitaban a comer a restaurantes, sin embargo yo prefería salir con amigos que no eran cristianos, y me gustaba hacer travesuras de un chico malo y rebelde, pero “ya era un músico de Dios”, hasta que finalmente encontré la clave para librarme de mi mal carácter, del enojo y la ira.

¿Qué es el enojo, la ira y el mal carácter?

Para ayudarte a salir de ese lugar en el que te encuentras me gustaría compartirte el significado de enojo, ira y mal carácter, para compartirte más adelante lo que vas a tener que hacer para deshacerte de estas características para que tengas un mejor control de tu vida, y tu relación personal con Dios pueda crecer.

El enojo, según la RAE, viene a ser “una molestia, el pesar de algo, y viene a ser el puente para desatar la ira”. Pero el diccionario bíblico nos dice que enojo viene de la palabra Aganakteo: “Es sentir una irritación física”, por esa razón es algo que se debe de identificar para ir tratando este punto cuando lleguemos a la parte bíblicamente.

Luego podemos encontrar que la ira puede ser “el apetito de venganza, o la furia, y la violencia de elementos”, el diccionario bíblico nos indica que la palabra ira es además: “desagrado, injurias, restricciones reales o imaginarias, que son manifestadas muchas veces con la violencia”.

Mal carácter: Es el conjunto de cualidades de una persona, es el carácter que ella o él se ha formado y cree que esa será su manera de ser para “siempre”.

Antes de continuar quiero aclarar que estamos en este momento tratando el enojo, y la ira, bajo la perspectiva humana, y cómo nos puede afectar en nuestra vida personal, porque quizás puedes preguntarte “pero Dios también es ira y enojo”, pero eso me llevaría a desarrollar otro tema futuro, así que no quiero que desvirtuemos este tema, la intención es que si tu padeces de algunas de las cosas que he venido mencionando en mi experiencia personal o las nombradas en los ejemplos, tú puedas salir de ese lugar y ser una persona más productiva para quienes te rodean, incluso en tu propia congregación puedes mejorar tu estado de ánimo y ser un mejor miembro al servicio de Dios, o quizás en tu hogar con tus hijos llevarás una mejor relación con ellos, o incluso si tienes esposa o esposo te puede ayudar a mejorar tu manera de ser con la ayuda de Dios, y si eres un músico de Dios mucho mejor, tendrás mas paciencia para cuando ministres a la gloria de Dios.

¿Qué dice la biblia sobre el enojo y la ira?

La Biblia menciona que hay un tipo de enojo e ira, que muchas veces suele ser por la indignación de ver algunas injusticias, por ejemplo Jesús se indignó cuando vio que el templo de Dios lo habían convertido en “cueva de ladrones”, refiriéndose a que el templo se había convertido en un lugar para hacer negocios fraudulentos e injustos en la misma casa de Dios, ya se había perdido el respeto y el propósito de la casa de Dios que era orar. Mateo 21:12-13

Este tipo de enojo, podríamos decir que es válido, pues es un enojo e ira que refleja la indignación de nuestro Señor Jesucristo al ver que el lugar consagrado a Dios se había convertido en un lugar sin propósito, lo que quiero recalcar es que este tipo de enojo, no tiene que ver en realidad con el enojo y la ira que ya viene a ser algo que te está afectando internamente, que puede ser enojo e ira constante.

Existe además la corrección, que viene a ser cuando un padre se enoja por alguna mala actitud que el hijo o la hija hizo, la Biblia aprueba este tipo de enojo que concluye “en la instrucción y corrección de los hijos”, o “al hijo que se ama a este se corrige”, Proverbios 13:24, Proverbios 29:17.

Y si continuamos hablando sobre el enojo que es una consecuencia de la indignación, creo que la Biblia lo ampara con mucha claridad. Así que separando este tipo de enojo, pasemos a ver el otro tipo de enojo e ira, que es el que viene a carcomer los huesos.

El verso clave para lograr salir de este tipo de mal carácter lo encontramos en Efesios 4:26, y la palabra clave que hoy quiero compartirte es: “No se ponga el sol sobre vuestro enojo”. Yo que experimenté días de enojo, con el corazón airado no por un día sino por varios, logré comprender a que se refería el apóstol Pablo al decir “airaos pero no pequéis”.

Muchas veces tuve que comenzar a recapacitar acerca de mi mala manera de ver las cosas, mi carácter en su tiempo fue muy explosivo, y esa parte de mi vida ya no me estaba gustando. Así que después de varios años, tuve que comenzar a pedirle a Dios que me permitiera ser una mejor persona, que quería ser mejor para Él.

Le pedía a Dios que doblegara mi carácter, pero a pesar de que yo conocía de Cristo, escuchaba de muchas personas dentro de la congregación decir que “uno ya nace con un carácter, y nunca se va a cambiar”. Sin embargo en mi mente yo decía: “Yo no quiero ser esa persona que muera con este tipo de carácter, yo quiero tener un cambio en mi vida”.

Así que comencé a analizar más si había una solución bíblica y finalmente es lo que te voy a compartir, pero antes quiero platicarte cómo fue que Dios hizo la obra en mi vida.

Cómo deshacerse del mal carácter

Una madrugada, tras haber comprendido algunos de los puntos que te voy a compartir, recuerdo que estaba yo durmiendo, y era mi tercer día de medio ayuno, entregándolo a las 12:00 PM y levantándome a las 6 de la mañana a orar, en medio de ese ayuno tenía la petición de mi mal carácter. Recuerdo con mucha claridad que fui despertado como entre 4 y 5 AM, y abro mis ojos y mi cuerpo literalmente estaba paralizado, podía mover solamente mis ojos para todos lados, pero mi cuerpo era inútil tratar de moverlo, veo para todos lados, distinguía las paredes claramente, viendo para todos lados, comienzo a sentir algo caliente en mi estómago que se hacía más intenso, y siento con claridad que algo comienza a desprenderse muy adentro de mí, fue algo que me causa escalofríos recordarlo pero a la vez gozo y felicidad…

Mientras movía mis ojos, y sintiendo ese calor en mi estómago, comienzo a sentir cómo una pequeña bolita sube desde mi estómago por todo mi sistema digestivo, hasta que mi boca es abierta involuntariamente, y en ese momento que mi boca es abierta, literalmente veo una nube negra que sale de mi boca, y en cuanto sale la nube negra de mi boca, ella se disolvió en el aire, en ese momento escuché la voz de Dios que me dijo: “La petición que me has venido pidiendo respecto a tu carácter, ha sido concedida, eres libre”.

Aún tengo en mi mano las cicatriz del vidrio que rompí cuando Dios me dijo; “Voy a usar tus manos, no las maltrates”, aún recuerdo cómo fue que le pedí a Dios que me hiciera una persona nueva, y como en la Biblia estaban muchas de las respuestas al problema, por esa razón quiero compartirte las siguientes claves para que Dios pueda hacer la obra en tu vida.

Claves para dejar el enojo, ira y tu mal carácter

  • 1) Yo diría que lo primero que tienes que hacer, es reconocer que tienes un carácter explosivo, que en realidad comieses a ser honesto (a) contigo mismo (a) y lo aceptes, yo tuve que aceptar que lo tenía, esto es lo que tienes que hacer, debes comenzar a decirle a Dios, reconozco que tengo un mal carácter y me enojo muy rápido por cualquier cosa, y termino siempre con ira, lo reconozco Dios mío. Y comienzas a poner esa petición en las manos de Dios, recuerda que Cristo es tu mejor amigo.

 

  • 2) Una vez reconociendo ante la presencia de Dios tu mal carácter, debes de comenzar a pedirle a Cristo que te forme conforme a su imagen, ¿Cuál es esta imagen? “Aprendan de mí” dijo Cristo “que soy manso y tengo humildad en el corazón, de esa manera ustedes encontrarán descanso en sus almas” Mateo 11:29. Teniendo la templanza y la mansedumbre de Cristo, puedes salir de muchos problemas sin necesidad de hacer un gran escándalo, simplemente comenzando a ministrar esto en tu corazón, tendrás la capacidad de solventar “problemas serios”, sin necesidad de alterarte, sabiendo que tienes el corazón de Cristo en tu alma y en tu vida.

 

  • 3) Una de las cosas que debes de saber es que nosotros debemos de despojarnos del viejo hombre, esto quiere decir que en Cristo ya no puedes seguir siendo la misma persona con ese mal carácter, tienes que aplicar Efesios 4:22-23, en donde la instrucción es “despojarnos del viejo hombre”, de esa manera “nuestra mente será renovada”, esto significa que todas aquellas cosas que el mundo te diga o quiera programarte al decirte por ejemplo: “tú ya naciste así, nunca vas a cambiar, tú morirás con ese carácter”, todo esto por experiencia personal te lo digo, es falso, Cristo si puede cambiar tu manera de pensar y de ver las cosas. Por lo tanto pídele que te haga un hombre, un joven, una mujer o señorita renovada conforme a su plan y a su propósito en tu vida, con un carácter dulce y agradable.

 

  • 4) Cuando comprendes que Cristo es quien gobierna tu vida, cuando comprendes que Dios está dispuesto a renovar tu mente, cuando te das cuenta que sí hay una forma de cambiar tu mal carácter, es entonces que vienes al punto del ayuno y la intercesión por esa petición exclusiva, de esa manera es que Dios inclina su oído, y esto aplica inclusive para otras personas que creas necesitan ese cambio en su vida. Pero refiriéndome a tu persona, es necesario que pongas ante los pies del Maestro la petición sobre tu mal carácter, haz exactamente lo mismo que te he compartido, Dios no es un Dios que no escucha, por supuesto que escucha, pero si tú vas a venir a pedirle una vez cada 5 meses que te cambie, Dios no trabaja de esa manera, Dios quiere ver tu entrega, es como cuando el padre de familia le dice a sus hijos; “Si ganas el año escolar, te voy a comprar una bicicleta y una Tableta”, el hijo se esfuerza por estudiar para ganarse ese premio, de igual manera “el Padre quiere que sus hijos se esfuercen por obtener los mejores resultados para obtener una mejor calidad de vida”, es como que Él te diga: “Si me pides con dedicación yo te lo concederé”. Así que procura comenzar a orar por tu vida, para que Dios haga ese cambio total.

 

  • 5) Conocí personas que tienen un mal carácter, y lo mejor que debes hacer, es que estas personas deben de estar un poco alejadas de tu vida, es probable que sean amigos, pueden ser vecinos, o inclusive miembros de la congregación, la razón es que estas personas pueden más bien contagiarte con su mal carácter, y es que hay un dicho que dice: “El que anda en la miel, algo se le pega”, y es una gran verdad, lo mejor es orar por estas personas, ya que pueden ser personas tóxicas para tu vida, y te pueden afectar la relación personal con Dios. Pero he de aclarar, si tú te casaste con un esposo o esposa que ya tiene estas cualidades de mal carácter, lógicamente tienes que orar mucho por esta persona, para que Dios haga la obra, y como puedes darte cuenta Dios lo puede hacer, si se trata de un familiar también debes de orar por los tuyos.

 

  • 6) Si en dado caso, sientes ira y enojo contra tu prójimo, la Biblia te recuerda: “No se ponga el sol sobre vuestro enojo”. ¿A qué se refiere esto? Si tu corazón duerme una noche con enojo, es probable que pueda ser tu última noche, pues el mañana le pertenece a Dios; y que tal si ese día Cristo decide tomar a su iglesia, y entonces ese enojo que guardaste en toda la noche al irte a dormir, viene a ser un arma que jugará en tu contra, y por ese enojo es probable que no ingreses al reino de los cielos. ¿Recuerdas a Moisés? Él por golpear la roca con enojo para darle de beber al pueblo de Israel, ya no ingresó a la tierra que fluía leche y miel. Por esa razón te sugiero, que tomes el consejo del apóstol Pablo, quien en pocas palabras comprendí que nos dice: “Si te enojas, trata de que ese enojo sea solucionado en menos de 8 horas, antes de ir a dormir a tu cama, porque si el sol te sorprende, y sigues con ese enojo e ira en tu corazón, ya pecaste ante Dios”. Así que enójate cuando sea por alguna indignación, pero procura que ese enojo desaparezca al siguiente día, por muy doloroso que pueda parecer. Es mejor entrar al cielo, que perderlo todo por un enojo o iras terrenales.

 

  • 7) Toma estas bases para tu vida. Yo veo el enojo y la ira como una pérdida de tiempo, cuando te enojas en contra de una persona tendrás 2 opciones, más tarde si te enojas, al final tendrás que reconciliarte con ella si amas a Cristo, y al final le hiciste un daño a tu cuerpo al crear piedras por la bilis, y quizás la otra persona simplemente se está riendo de ti. Es ilógico que un enojo venga a destruir el templo y morada del Espíritu de Dios. Por esa razón procura analizar si vale la pena darle cabida al enojo y a la ira en tu corazón.

Mal carácter consejos finales

A las mujeres, hombres y jóvenes que están al borde de casarse, recomiendo yo, no el Señor, que antes de formar un hogar “vean en el noviazgo rápidamente las cualidades de su pareja”, aunque he de destacar que en la Biblia no existió el noviazgo, pero bueno, vamos a verle como algo que quizás pueda servir para hacer un examen rápido de la persona con quien vivirás hasta que la muerte les separe, en ese lapso de tiempo tienes que estar atento y atenta al carácter, ya que un mal carácter si la persona no se somete a Dios, por muy cristiano o entregada que esta persona pueda ser, nunca lo va a cambiar, y es una realidad que he visto en muchas parejas de esposos, pero para ello necesitas discernir con la mente y no con el corazón “enamorado”. Así que tómese en cuenta esta sugerencia, para evitar en el futuro tener que arrepentirse de vivir con una persona violenta y con ira en su corazón, de la cual puede llevarte a apagar tu pasión por Cristo, y en lugar de vivir días llenos de felicidad, la amargura, el enojo y la ira de la otra persona, te serán de piedra de tropiezo, e incluso puede llegar a afectarte en el ministerio que Dios encomendó en tus manos. Así que pon mucha atención en este punto, porque el carácter es una de varias cualidades que quedan en la relación tras haber pasado el enamoramiento. 🙂

Si sientes enojo porque te hirieron el corazón tengo para ti este tema: “Claves para sanar un corazón herido”.

Para terminar, quiero decirte que por más que quiera airarme o enojarme, me es difícil ahora, incluso siento que he pasado de ser un ser normal a un ser anormal, no es cierto 🙂 simplemente me siento feliz y gozoso de que Cristo hizo la obra en mi vida, y  sentí en mi corazón compartirte esta historia junto con algunos puntos bíblicos que quizás puedan ayudarte a ser un mejor ministro de alabanza, un mejor hijo o hija, un mejor miembro en tu congregación, o un mejor esposo o esposa, no lo sé, pero algo si sé, Dios hará algo grande contigo con estas palabras, así que “airaos pero no pequéis” y no permitas “que amanezca, y el sol te vea con el enojo y la ira del ayer”, Dios quiere que tu carácter sea moldeado para su gloria y su servicio.



5 Respuestas

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  • Eli el

    Gracias Emerson! primera vez que veo tu pagina y justo empece con el tema de los «cánticos» hasta llegar a este. Que buen testimonio de vida. Gracias


  • Alicia Cabrera el

    Gracias….nose como llego esto a mi tableta, pero se que lo necesitaba, me es bien dificil, serenarme y el enojo me dura por dias, estoy casada y tengo varios años. Ya es tiempo de cambiar o mejor dicho que Dios cambie mi caracter y mal humor. Gracias hermano y ya te contare lo que Dios haga conmigo. Dios te continue bendiciendo mas.


    • Emerson Diaz el

      Alicia, cuando pones tu mal carácter en las manos de Dios. Ya con ponerlo a los pies de Cristo, es que comienza a operar el Señor para darte un carácter conforme a su plan y a su propósito.

      Es probable que este tema llegó a tus manos porque algúna hermana, familiar o amigo (a) te lo compartió, porque te ama y quiere verte en bendición y en victoria con tu familia. Bendiciones 🙂


      • Delany Cartagena el

        Me encantó este tema creo que ya era de Dios que yo lo leerá bendiciones 🙂


        • Emerson Diaz el

          Gloria a Dios que te fue de bendición Delany, el mal carácter muchas veces causa problemas innecesarios en nuestra propia vida, inclusive si te gusta la música tienes que poner a prueba tu pasciencia para todo, de lo contrario tu mal carácter puede hechar a perder inclusive tu adoración genuina para Dios. 🙂


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